La Comunidad Foral de Navarra se sitúa en el norte peninsular, entre las provincias de Huesca, Zaragoza, La Rioja, Alava y Guipúzcoa y la frontera con Francia. Navarra ha sido denominada como «un continente en pequeño», puesto que en apenas 10.421 kilómetros cuadrados de superficie da cabida a una rica variedad de tierras, paisajes y gentes, desde los valles nororientales, de clima templado oceánico, o las estribaciones pirenaicas hasta las llanuras fértiles del Sur, de clima más extremado y seco. La incorporación del antiguo reino peninsular a la corona de Castilla tuvo lugar en 1515, tras la conquista de Pamplona, si bien los navarros conservaron sus fueros e instituciones propias, posteriormente adecuadas al régimen constitucional.